Nada volverá a ser igual
Puede que no haya un después en este espacio.
De haberlo, con seguridad, ya nunca podrá ser igual.
Habrá un antes y un después por aquí adentro. Adentro...
Van a cumplirse 48 horas desde tu confesión enojada: habías entrado en él por la puerta de atrás. De incógnito. Furtivamente. A hurtadillas. Sin yo saberlo...
También tú estabas herido, dolido, hundido... Te retorcías y reconcomías por dentro -Adentro...- tras haber leido mi último post.
Mi espacio anónimo dejó de serlo. Había dejado de serlo hace ya algún tiempo...
Hace casi 48 horas de tu confesión. De tu dolor. Y el mío.
También yo he intentado expresarte cómo me siento. Cómo me siento de asediada en lo más íntimo, en lo más privado, en lo más mío -Adentro...- tras saberme espiada e invadida en mi privacidad.
Algunas cosas siempre deberían pertenecer a uno mismo. Lo contrario no sería un justo peaje a pagar, ni tan siquiera por un poco, o por un poquito más, de amor.
Siempre he sido franca, suficientemente transparente... Pero no suficiente para ti. Tú querías más, "conocerte y comprenderte más... He llorado leyendo lo que escribías..." (¿me dejas transcribirlo así..., tal cual...? Al fin y al cabo, tú no te has distinguido por haber sabido pedir permiso...).
Entiendo tú dolor. No sé si tú serás quién de entender el mío...
Hasta aquí, mi terapia en palabras...
Ya has visto más de lo que hubieses querido ver.
Me pregunto si habrá un después.
Y sé que nunca será igual.
angelsinalas dijo
No sé muy bien a lo que te refieres. Pero supongo que te sientes invadida en tu intimidad. Si es así y ha sido sin tu consentimiento, vuelve a cerrarte en tu caparazón y no salgas de él. Es lo que yo suelo hacer. Por si te sirve de ayuda. No dejes que nadie en tu vida, sino, quieres. Tenlo muy claro. Decide tú y solo tú sobre tu vida.
Besos.
25 Mayo 2006 | 03:58 PM