Semana para el olvido
La última semana ha sido para olvidar.
Uno de esos oscuros espacios de tiempo, distribuido en días, a cuál peor en cuanto a noticias.
Uno de esos pequeños espacios que me dejan sumida en una cierta bruma.
Alguna que otra catarsis de llantina. Algún que otro momento de rabia e impotencia, seguido de alguno que otro de inanición y rendimiento.
Podría apuntar a varios aspectos; pero a modo de síntesis simbólica, lo resumiré sólo en dos:
La semana se inició -martes y 13, para más señas...- con una noticia que ya me contrarió bastante. Telefoneo al gestor que me estaba llevando el tema de la Declaración de la Renta, y para mi desagradable sorpresa, éste me informa de que, si bien en principio habíamos previsto una devolución a mi favor de prácticamente todo lo retenido en 2005, finalmente, y visto con más calma, se concluía que seré yo quien deberá pagar -continuar pagando, para ser exactos...- a "Hacienda somos todos". Ja! Y una cantidad, por cierto, de la que mejor, con vuestro permiso, prefiero ya ni acordarme... (para olvidar, sí, también..., como toda la semanita en su conjunto).
Pero, como suele decirse..., "otro vendrá que bueno me hará"; y así, el segundo día declarado "para el olvido" en esta semana acabó por hacer bueno al primero. La segunda mala noticia minimizó y hasta ridiculizó a la que ya acabo de comentaros.
Al fin y al cabo, hasta aquí..., pues la cosa iba tirando, mal que bien... Mientras lo que va mal sea de naturaleza puramente económica..., pues digo yo que tarde o temprano tendrá su remedio, que siempre acaban enderezándose las cosas y saliendo el sol. Y en fin..., que a estas alturas, malo será que nos falte el alimento, oye...
Pero el viernes me tocó más hondo.
El pasado viernes me tocó mañana de hospital, acompañando a mi novio en unas citas pendientes con el reumatólogo y el radiólogo, por unos problemas de huesos que venía arrastrando desde hace algún tiempo y que ya estaban empezando a resultar preocupantes.
Me ahorraré aquí lo desagradable de las largas esperas y la "burrocracia" interna de ciertas maquinarias administrativas, la descoordinación total, el caos más absoluto, el poco respeto, la mala educación y la más mala leche, en el trato de una buena buenísima parte del malo malísimo personal con el que sigues topándote, de cuando en vez, por esos derroteros médicos de la Seguridad Social... ¿Qué puedo contaros yo que no os haya tocado vivir a tod@s en alguna ocasión? Porque por esos "barrios", sin duda, todos tenemos que acabar pasando, más tarde o más temprano; o en el peor de los casos, más tarde y también más temprano...
El caso es que lo que en verdad te hace pupa es lo que empiezan a arrojar los resultados de las pruebas: una enfermedad crónica para una persona joven; unos índices de desgaste ya irreversibles; un fuerte tratamiento de choque, para detener futuros males mayores... Un fuerte tratamiento de choque que podría resultar, quizás, demasiado fuerte... Que habrá que controlar con continuas analíticas que descarten preocupantes problemas secundarios: toxicidad, afectación del sistema inmunológico... (Incluso casos de "muerte súbita"???!!! ¿Habré leido mal el prospecto...???).
En fin, que el tiempo pondrá las cosas en su sitio y, como siempre, las limará, las relativizará, y nos ayudará a asumirlas y a saber lidiar con ellas.
Pero en estas primeras horas, sólo he logrado sentir pena, preocupación, a veces desgana... Hastío, en cierto modo, de la vida esta que a todos nos ha tocado en suerte y de sus más o menos pequeños golpes, más o menos cíclicos, más o menos continuos, más o menos pasajeros o perennes, coyunturales o que afectan a lo más estructural de nuestra estructura...
Mañana será otro día, y seguiré aquí.
Perdonadme.
Perdonadme el desahogo. Sé que hay cosas peores y que quizás esto sea un quejarse de puro vicio. Pero es que a veces, nos llueve sobre mojado.
Y supongo que yo todavía no estaba seca.
Sólo estaba tendida.
Pero el tiempo aquí es tan húmedo...
Marta dijo
UF! Creo que no puedo ayudarte mucho, porque no soy buena relativizando problemas.
Sé que las cosas van a ir mejor y que hay que ir avanzando poco a poco. Y mientras, si te consuela, que sepas que te mando mucho ánimo y espero que el desahogo haya servido para estar más tranquila.
Y en cuanto al gremio de le medicina, date un buen paseo por la Coctelera, que hay buenos representantes que te harán reconciliarte con el ambiente sanitario.
Un besote grande...
19 Junio 2006 | 06:32 PM