La Coctelera

pispita

22 Junio 2006

No sé si mis hijos quieren tener madre


Nunca he pensado seriamente en la idea de tener hijos. Ni tan siquiera de niña, cuando tocaba jugar a las mamás y a los papás; ni cuando, pasado el tiempo, empecé a madurar, a vivir los primeros enamoramientos y las primeras ilusiones asociadas a ellos; ni tampoco cuando tuve una pareja más estable, una "vida en común", y lo que se da en llamar una cierta "estabilidad económica", que no es otra cosa, en resumen, que la suma de ciertas ganancias (nómina) + ciertas deudas (hipoteca).

La idea de los hijos nunca entraba en mis quinielas, ni se encontraba entre mis expectativas. Por decirlo de algún modo, nunca me imaginé como una futura madre, nunca me visualicé como tal en el cosmos de mi imaginación, nunca vi a una hipotética mamá dentro de mí, o simplemente no se me pasó por la cabeza o no me lo llegué a plantear con unos mínimos visos de realidad.

En mi entorno, desde luego, sí estuve rodeada de amigas, conocidas, compañeras de estudios y luego de trabajo, cuñadas, y demás mujeres jóvenes, a las que me unían y unen diferentes lazos, que sí deseaban, más o menos ferviente y hasta diría que obsesivamente, en los casos más extremos, esa maternidad que la naturaleza nos permite y pone a nuestra disposición, como una opción más. Algunas de ellas, ya desde siempre y con cierta fijación; otras, simplemente, movidas, con mayor o menor convicción, también según los casos..., por la efectiva llamada de su particular "reloj biológico".

Y así fui viendo cómo algunas, finalmente, ya se iban decidiendo y daban el paso crucial de ser madres. Y a día de hoy, de hecho, lo son. Mientras mi particular "reloj" continuaba sin dar señales perceptibles y mis inquietudes y deseos seguían dispersándose y pululando por otros derroteros...

Pero llegó mi enfermedad; y un tiempo después, mi descubrimiento y mi consciencia sobre ella; y después, mi lucha, dura y todavía candente y perenne, por superarla, por lograr vencerla definitivamente, antes de resultar yo la vencida.

Y curiosamente, a partir de esos momentos, cuando mi debilidad y mis problemas fisiológicos me hicieron dudar de "mi capacidad física para", de mi recuperación de la misma, de que pudiese llegar a tener hijos algún día, en el caso de decidirlo así..., pues fue entonces cuando esa idea llegó a mí, en forma de pregunta y de dudas... No con claridad, ni tampoco como deseo, ni mucho menos como decisión firme... Pero esa idea sí pasó al fin por mi mente, llegando a mí para que le diese una oportunidad, para que le permitiese ser al menos planteada, poniendo de algún modo la luz de una vida nueva allí donde por un tiempo sólo hubo oscuridad y muerte.

Y ahora ha vuelto a ocurrir.

El tratamiento y la medicación a los que deberá someterse por algún tiempo mi pareja son también, en principio, incompatibles con la posibilidad de engendrar vida. Su dureza podría afectar a un eventual embarazo, a la salud y al correcto desarrollo del feto. Por lo que es más que recomendable seguir acordándose de los anticonceptivos, sin despiste ni descuido...

A decir verdad, sigo sin saber y sin discernir con la necesaria claridad si quiero tener hijos, si quisiera tenerlos al menos algún día...

Pero por alguna razón, me siento triste.

A día de hoy, ya no es una opción libre para mí. No es algo voluntario, elegido ni meditado...

Y me siento triste.

No quisiera que, en esto, "la vida" decidiese por mí.

Al fin y al cabo..., mis hijos son míos!

Y ya es triste no saber si realmente quiero tener hijos.

Pero más triste es no saber si mis hijos quieren tener madre.

servido por pispita 9 comentarios compártelo

9 comentarios · Escribe aquí tu comentario

cuartosinascensor

cuartosinascensor dijo

Yo siempre he pensado que las cosas llegan cuando tienen que llegar.

Saludos.

22 Junio 2006 | 05:59 PM

Pispita

Pispita dijo

Pues claro..., ya... Aunque si me apuras, pues puede que incluso esa máxima fuese también discutible... No?

A veces, simplemente, las cosas llegan cuando llegan. No siempre cuando "tienen que".

Y por cierto, vaya gracia..., yo también vivo en un "cuarto sin..."

Así que... Ya sólo por ese pequeño detalle, que tanto puede marcar una vida -sobre todo la cotidiana...- pues mira tú por dónde..., ya me simpatizas!

Cómo te las apañas tú para subir la compra...? Y con ese nuevo fichaje locobajito que acabas de incorporar a ese "cuarto sin"... (que ya me he informado...)?

Uff.... Eres mi heroina! ;-)

Un beso. Y gracias por venir.

22 Junio 2006 | 06:24 PM

m

m dijo

Que tu no sepas si quieres niños o nó es bastante aceptable pero al darle la vuelta a la tortilla y preguntar si ellos quieren tener madre te digo que según mi opinión los niños son las personas más sinceras y agradecidas del mundo, un niño siempre te está agradecido sólo por traerlo al mundo (hasta que crece..que la cosa puede cambiar..) Los niños son unos seres capaces de olvidar cualquier cosa mala que les hayas podido hacer... siempre te perdonan, siempre te quieren, incondicionalmente. Tu eres su diosa y por eso te hacen sentir la persona más importante del mundo. Un besazo..

22 Junio 2006 | 11:19 PM

javier

javier dijo

Cuando tu quieras tener hijos ellos querran tener madre. Por supuestísimo. Y has de saber que te darán un sentido vital que ahora no pareces tener.

La vida se llena de interrogantes cuando uno está centrado en sí mismo pero cuando hay unos seres que dependen de ti te haces fuerte y tu vida cobra sentido.

Sé fuerte.

25 Junio 2006 | 05:03 PM

diego

diego dijo

Hombre, quien tiene hijos puede encontrar en ellos un sentido a la vida, pero se puede encontrar sentido a la vida sin tener hijos. Precisamente pienso que mucha gente tiene hijos sin pensarlo demasiado, porque sí, porque es lo que toca o lo que hace todo el mundo llegada una cierta edad. Y opino que no es algo que se pueda hacer sin pensar y sin estar bien seguro de ese paso.

Sobre si los hijos querrán tener madre... a mí me recuerda a eso de que nadie nos pidió permiso para traernos al mundo... definitivamente el ser humano con su conciencia da lugar a muchas paradojas de este tipo.

Por último creo que la vida decide por nosotros continuamente. Nosotros decidimos un 1% de las cosas y la vida el 99% restante :-D

26 Junio 2006 | 05:14 AM

Jesús

Jesús dijo

Qué duro es aceptar la vida que nos toca. Lo cierto es que no hay otra que esta, la que tenemos, la que vivimos y, a pesar de los amargos momentos que en ocasiones nos brinda, creo que lo mejor sigue siendo adaptarnos lo mejor posible a ella, tomarla y continuar hasta donde nos lleve. Quien sabe, tal vez hasta nos guste el destino al que nos conduzca aunque no sea el esperado ó el deseado.
Creo estar bastante seguro de que nada ocurre porque sí. Sus razones tendrá para ser como es, para que las situaciones y las cosas sean como son, aunque se escape de lo que imaginamos, de cómo creemos que son, nos gustaría que fuesen ó cómo nos dijeron que iban a ser...
Cuanto me gustaría encontrar la manera de que te sintieses mejor, de aliviar tu dolor, sin embargo no puedo. Todo cuanto puedo hacer es acompañarte de esta manera, de la única que en estos momentos puedo. No puedo hacer más, por mucho que quiera.
Supongo que a ti te ocurrirá lo mismo y, en estos momentos, no puedes hacer más, por mucho que quieras. El momento que vives ahora es este y, el que venga, ya sabrás cómo aprovecharlo de la mejor manera posible. De eso no me cabe la menor duda.

26 Junio 2006 | 09:37 AM

Eklypse

Eklypse dijo

pues estoy convencida de que el día que decidas tener niños, cuando la naturaleza, "tu reloj biólogico", las enfermedades y todo lo demás se pongan de acuerdo, serás una madraza, porque habrás esperado al momento en el que tú querías tenerlos, tú disfrutarás de ellos y ellos de tí.

Un besazo y mucho ánimo!

15 Julio 2006 | 04:08 PM

Marta (Recién Casada)

Marta (Recién Casada) dijo

Niña... Vaya post.
Pues no sabía nada de lo que cuentas, pero sí que he leído otras cosas tuyas, así que puedo decirte que lo que eres ante todo (o al menos lo pareces aquí dentro) es una estupenda persona. Responsable y consecuente, y eso es mucho más de lo que se puede espera de muchos de los que nos encontramos en el camino.
Si no deseas tener hijos fantástico. Es una opción valiente y sincera, porque aún a las mujeres de hoy en día nos sigue pareciendo una obligación incluida en ser mujer lo de ser madres. Además puedes dedicarte a los enanos de los que te rodean, que es exactamente a lo que yo me dedico ahora y es apasionante.
Si la vida te deja y decides ponerte a ello, adelante. Estoy convencida también de que, tener hijos es una aventura en toda regla.
No te apures por lo que pueda pasar. Si finalmente tu pareja y tú queréis tener hijos hay montones de opciones.
Y decidáis lo que decidáis te digo lo mismo que tú a mí. Aprovecha del amor y felicidad que tenéis ahora y tiempo al tiempos...
(Y si no siempre puedes explotarle sexualmente, no? Jajaja, esa nota de humor para subir el tono del comentario, que me quedó algo serio)
Beso guapa!

10 Agosto 2006 | 08:30 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Hola Pispita: Me alegro mucho de haber "caído" en tu blog, porque dices cosas sinceras, que se ven que te salen del corazón. Yo estoy en mi comentario entre Javier y Diego, y te digo casi lo mismo: Cuando quieras tener hijos, ellos también querrán tener madre. Porque hijos no necesariamente tienen que ser los biológicos, también pueden ser adoptivos o mejor adoptados. Y en cuanto al comentario de Diego, coincido con él en que muchas personas tienen hijos para darle un sentido a sus vidas y otras se lo dan de otras muchas maneras, también respetables.
Yo francamente, Pispita, pienso que una mujer que no ha tenido nunca el deseo de la maternidad y que no tiene la idea clara de lo que ser madre significa, es preferible que no tenga hijos. La madre es sin duda, la figura central, la que marca tu vida para bien o para mal. Fíjate, yo le atribuiría mucha mayor responsabilidad en el aspecto emocional de los hijos que al mismo padre.
Yo no tuve hijos a pesar de que los deseé con delirio. Pero jamás pensé en tenerlos como una forma de realización personal. Yo pienso que procrear un hijo, darle vida a otro ser humano es tan importante, tan sublime y tan milagroso, que ponerlo al nivel de una mera forma de satisfacción personal es para mí inconcebible.
Ha sido un placer leerte, y recuerda que los imposibles hay que ponerlos en las manos de Dios, y nosotros resolvemos lo que tenemos en nuestras manos. Un abrazo.

19 Mayo 2009 | 10:39 PM

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Sobre mí

Hola a tod@s, y especialmente a ti. Lo que me ha ocurrido en estos últimos añitos me ha llevado a pensar que quizás no haya sido muy sensata ni muy sincera conmigo misma, hasta ahora, sobre lo que me apetecía hacer de verdad en la vida; lo que le pedía a ella, a los demás, y sobre todo, a mí misma; lo que estaba dispuesta a dar... Vengo de pasar por una pequeña gran crisis personal, que me ha hecho aparcar, al menos temporalmente, mi profesión y mi trayectoria en ella -lo que en algún momento llegó a ser el todo en mi vida y mis aspiraciones- para dedicarme a algo nuevo y diferente; para pensar al fin en lo que realmente quiero, y no tanto en lo que debo; para vivir, sencillamente, que no es poco; y empezar a preocuparme un poco por mí y por lo que de verdad pueda resultar más importante y prioritario en esta vida, más o menos corta, y a la que tanto cuesta a veces encontrarle alguna forma de sentido. Desde este espacio, sólo aspiro a vaciarme un poco, y a la vez, si eso te sirve, a llenarte también un poco a ti. Gracias por venir. Como peaje, sólo te pido que me dediques una sonrisa auténtica, como ésas que repartías sin esfuerzo alguno cuando aún eras niñ@. Eso está mejor... Gracias!

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