Seguir...
Nuevamente, esta semana nos ha traido más noticias inquietantes.
Mi chico vuelve a pasar por una de esas crisis que afectan al estado de sus huesecillos, cada vez más familiares ya, pero no menos inoportunas y frustrantes en cada nueva aparición.
Esta vez, todo empezó en la rodilla izquierda, y de ahí al gemelo, y de ahí al tobillo, y de ahí al resto del pie... Dolor, inflamación creciente, inmovilización obligada, toda una semana entre cuatro paredes... Y finalmente, en el día de hoy, nueva visita al hospital. E infiltración. A descansar. En reposo absoluto, a lo menos, 24 horas más.
Como ya había explicado por aquí, mis "hipotéticas vacaciones" -como yo las llamo- siguen vislumbrándose todavía muy a lo lejos, y es más..., aún en el terreno de los "posibles" pero no "seguros"...
Así que, cada nuevo día de esta nueva semana, he continuado levantándome temprano, y he desayunado, y he hecho ejercicio, y me he duchado, y me he dirigido luego a mi trabajo, para no regresar a casa hasta las 10 de la noche.
Hasta ese momento, él permanece allí, entre sus cuatro paredes, con ciertas dificultades para su ducha diaria, y ciertas molestias, malestar, frustración, e incerteza...
Y sin embargo, esta semana he conservado mi fuerza, mi determinación, mi ánimo, mi humor. Lo he conservado todo, prácticamente... Relativamente inalterable. Igual que antes. Como era antes. Como debería de haber continuado siendo siempre.
No me preguntéis por qué. Ocurrió así. Y estoy, a pesar de todo, feliz de que así sea. Procuraré aferrarme a ello con todas mis fuerzas, para que de irse... -lo hará- al menos tarde mucho, pero que muy mucho, en hacerlo.
Por otra parte, también he estado visitando y paseándome, en repetidas ocasiones y con cierta frecuencia, por vuestros particulares hábitats, por los espacios personales y singulares de tant@s amig@s de esta Coctelera.
Y por eso sé que, para vari@s de vosotr@s, tampoco los últimos días han resultado precisamente fáciles.
Mi querido Jesús ha perdido a su madre.
Mi angelito, finalmente y por fortuna, ha logrado conservar a la suya -ojalá que por mucho muchísimo tiempo- pero después, eso sí, de haber temido y sufrido lo indecible.
Marta ha pasado unos días "tristona" -como ella dice- y le ha tocado asistir a la agonía de una gatita que vive con su madre, de un ser muy especial para toda su familia y para ella misma.
Eklypse está hecha polvo, la pobre mujer, tras esa mudanza ya a punto de culminar. Pero FELIZ, en definitiva, porque al fin sentirá su espacio como realmente SUYO.
Así que son ella y también mi entrañable amy -que supongo continúa el avance imparable y en positivo de su romance, aunque a decir verdad, no está soltando prenda... :-) - quienes me han deparado las noticias más felices de esta nueva semana ingrata.
Desde aquí seguiré. Me ha gustado saber de vosotr@s, como siempre. Y también, como siempre, os envío las mejores vibraciones..., para lo que cada un@ de vosotr@s las necesitéis.
Por mi parte... Yo... Aquí seguiré...
starlight dijo
Aguantemos y aprendamos ;)
25 Agosto 2006 | 05:37 PM