Mientes
Un nuevo ingreso hospitalario. Una nueva fase en el desarrollo galopante de la enfermedad. Una negativa; y muchas preguntas, mucha insistencia...
Todos le dicen que ha de ir a verla. Que de no hacerlo, le pesará. Que ya no queda demasiado tiempo. Que lo haga ahora, que ya..., que vaya...
Y él les contesta que no, una y otra vez, reiteradamente..., haciéndose fuerte en su resistencia, en la soledad de su decisión y de su trinchera.

Y habla de rencor. De mil heridas del pasado. Mil desengaños + mil decepciones = dos mil reproches. Y habla de rencor... Demasiado daño el que le ha hecho... "No voy"...
Pero yo sé que el dolor y el mayor de los daños están aquí, en esto... Viven en este hoy, en este presente... Demasiado daño es el que ahora le haría plantar cara a la fatalidad, al deterioro, a lo poco que queda, de ella, de su tiempo... El reloj corre, imparable; y también lo hace la enfermedad. Y él, sencillamente, no quiere verla. No quiere verla en su cara.
Y cierra, entonces, los ojos. Y nos habla de rencor.
Pero yo sé que nos miente. Y lo miro; lo abrazo... Yo sé que duele...
Mientes.
Jesús dijo
No es fácil enfrentarse a la realidad, no para todo el mundo, no en todos los momentos. Siento que estéis pasando por esto.
Un abrazo.
14 Noviembre 2006 | 05:24 PM